jueves, 5 de febrero de 2015

Tírame un beso y si juegas que no sea contra corriente

Lluvia de sentimientos tras luces de ciudad vacía

Dicen que soy mala
Chica mala
Por dibujar corazones
En la pared
Con pinta-labios
Que después rompo
Sin ton ni son
Como dar
Un paso hacia a delante
Luego parar
Y dar un pasito
Hacia atrás
Dicen que soy
Chica mala
Porque los pensamientos
No se complementan
Con mis palabras
Y al decir
Que el día
Está gris
Sonrío
Y luego
No me queda
Más remedio
Que pasar
Toda la jornada
Bajo un paragüas
¿Será un juego?
¿Será cosa del alma?
Piensan que soy mejor
De lo que soy
En realidad
Te esperé
Esperanza
Teñida de un sinsabor
No son
Lo suficientemente
Listos
Como para ver
Más allás
De mis ojos
De mis palabras
Y
No te enojes
Solo es que
Me consideran
Chica mala.


No soy capaz
De romper los espejos
Pues tras ellos
Siempre espero
La calma
Y un sitio para ti
O tal vez
Sean lo que nunca
Deberían ser
Y romper el espejo
Para traerlos
A este mundo
A este infierno
Y que
Por fin sepan
Lo que es padecer.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Otro beso

Bésame
En esta luz
Pausada del viento
Entiéndeme
Aunque pueda ser
Un ciclón
Envuelto
De dulzura
Arriésgate
Aunque caiga
Una y otra vez
Ya ves
Que suelo llevar
Botas
No son zapatos
Más finos
O más gruesos
Que tampoco
Tiene que calzar
Una idiota
O quizá
Que cualquiera
Podría tener
Y...
Mírame
¿Qué ves?
Puede que sea
Tu propio espejo
Aquí estoy
Ahí estás
Por algún motivo
Nos unieron
Y, ¿qué hay de ti?
Puede que no te escuche
No creo
De todos modos
Que andes detrás
De un hueso
Aunque yo sea uno
De esos sacos
Con el fondo bien cosido
Y si quieres más historias
También echa mano
De libros
Quizá en mi
Tengas donde echar unas risas
Pero
Escucha
No debo contar tu historia
Porque es
Tan maravillosa
Que,
A veces,
Se escapan las palabras
Y, gracias
Escucho tus pasos
En mi escalera
A tientas
Sin saber
Dóde poner
La mano derecha
Doy la luz
Y tú
Y mi luz
Y recostadas
Tú en mi cuerpo
Yo en el tuyo
Intentamos buscar
Un motivo
A esta realidad 


Sirenas


De noche todas las chicas andan como sirenas. Sus colas de escamas doradas las engulló la Luna llena, a oscuras un salvaje oleaje, en la orilla, enredó sus cabellos con conchas y caracolas, y la inundación fue de melodiosos te quieros que invadieron las costas. Los dormitorios de las casas cercanas encendieron sus luces. Enamorados al ronroneo de gatos y canciones encantadas, de pronto, amanecieron bajo estrellas. Hicieron el amor mientras ellas bailaban o se largaban con con chicos larguiluchos de coches sin techo. Porque, de noche, todas las chicas andan como sirenas. Barcos oscuros echan su anclaje en tierras de nadie y los navegantes marchan deseosos de reencontrarse con familia y una buena cena. Cuando vuelve a salir el Sol ellas regresan a su condena, y bajo el mar menean su cola reluciente de deseo y magia que la blanca y redonda Luna les dará cuando el ocaso incipiente asegure otra noche inquieta. No saben si es su enamorado o la misma Luna... o quizá sean ambos cómplices del mar y las pobre sirenas.

lunes, 2 de febrero de 2015

Hola

Si
Te rompo los esquemas
Lo siento
Solo puedo decirte
Que me pongas un segundo
Dos 
Tres
Entre paréntesis
Porque
Si tú te vas
Al carajo
También me iré yo
Y luego
No sé
Si te podré
Recoger
Y en un silencio largo
Tu imaginación
Y mi imaginación
Y no puedo decirte
Métete en tus asuntos
Porque tus asuntos
Son también los míos.

Somos uno


Y a delante
Somos uno
Aunque no lo puedas creer
Y a delante
En el futuro
Nos volveremos a ver
Y a delante
Somos uno
Aunque no lo puedas creer
Y aunque nos vayamos
Los dos para un lado
Sé
Que nos volveremos a ver.


TE ESPERO

Y sé que ya no te voy a perder

martes, 20 de enero de 2015

Poemas varios


Chico pálido

Hay un sueño perdido
Que va buscando
Su canción
Bajo el ángel caído
Intentando
Que le de el Sol


Sin título

Cabellos oscuros
Y la luz
Se reflejaba en el río
Donde ella
Nunca se miraba
Nunca se miraba
No sabe cómo es
Es lo que dicen
Los espejos
No sabe cómo es
Y jamás
Tomará la sombra
Bajo ningún ciprés
El mármol maldito
Ni siquiera
Roza sus piés
Y si se ve
En algún apuro
Solo ha de sacar
El as
Que ese mago
Escondió en su manga
Sin querer
Y con todo
Su querer
Ellos
Mejor no decir quién
Intentan abrirse paso
Entre sus pasos
Van persiguiendo sus botas
Mientras la suyas
Como bobas
Persiguen las de él
Y no es por castigo
Mucho menos condena
Un te salvaré, nena
Un te salvaré
Difícil de creer.


Y quizá sí sea verdad que todo es mentira

Intentaré ponerlo de otra manera
Para que no puedas adivinar
Me cuesta estar callada
Intento dormir de noche
En el trapecio de la semana
Voy contando los días
Las horas
Esperando que llegues tú
Esperando verte a ti
Solo queriendo
Verte a ti
Creo que piensan
Que soy peligrosa
Lo que solo es
Una trampa
A mi favor
El amor
Creo que lo prohibieron
Sin tan siquiera
Avisarnos
Con un stop
Me gustaría creer
Que te hace bien
Lo que escribo
Quisiera
No confundirte más
Decirte
Lo que soy
Y así
Dormir segura
En esta noche
Que espera
Nos espera
Ahora
En otro lugar
De este mismo sitio
Y sí,
Es verdad
Que
A veces
Es oscuro
Que puede
Parecer absurdo
y, sí
Es verdad
Que todo es mentira.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

No suelo poner una X en los días del calendario

Jueves, viernes, sábados, domingos siempre absurdos. Horas gemelas cada día. Noches donde el alcohol y la música seducen. Indeseables que solo buscan una chica para pasar un buen rato. Chicas que solo buscan un par de oídos y un abrazo y aún así, pasan un buen rato, que después se convierte en arrepentimiento y asco. Se repiten los días, se repiten las noches, los momentos, las conversaciones. El murmullo del niño sigue igual, el llanto del río, el grito de la olas, el ocre de las hojas en Otoño, los ojos del gato vagabundo, igual.

La esperanza siempre es gris, como las paredes de esa habitación. De mi verdadera habitación. Al amanecer, los rayos del Sol acarician su oscuridad e intentan iluminar mis ojos pero la esperanza sigue matándome, poco a poco, con su presencia oscura. Corre por mis venas tiñiendo la sangre con su fuerza y todas las palabras, entonces, pierden su significado, y todas las personas que conozco dejan de ser ellas para convertirse en esperanza. Solo esperanza, siempre esperanza. Y él me lo dijo "no pierdas la esperanza" dichoso ángel de mi vientre y garganta. Los recuerdos me amenazan con esa canción amarga de estribillo resplandeciente. Quiero ser como él. Contar con su inteligencia, su fuerza, su estilo. Le veo, sentarse en el escalón de un portal. Mira el suelo y se abraza a sí mismo. Está cansado y solo tiene veinte años. Sé que no dormirá en casa. La noche, el portal y la amistad de ese gato que ahora no quiere soledad y junto a él se ha acurucado serán suficientes y necesarios.

No volverás a usarme. Me quedo aquí pues he de llevar a otro.
Un esfuerzo, un despertar silencioso, una mañana tibia, un atardecer lejano, unos ojos rasgados en la supeficialidad de quien no quiere ver su propia mirada, pero quedan en tu ilusió, en tu recuerdo y por eso mismo sé que todo es mentira. Un sentimiento intenso, cuéntame un cuento pues quizá solo puedas ser mi padre y yo una niña con cesta de mimbre y por sombrero un trapo. Un deseo, una marga realidad, dame, dame de tu boca un poco más, un amigo que consuela, en el sueño que nunca logro soñar, una llamada a deshora cuando es la mejor hora para hablar, una noche sin dormir, dos, tres, un sin fin, un cuerpo frío si no tenemos donde dormir, tú nervioso, yo tranquila, tú cuerdo, yo borracha, una mirada insegura y hermosa, hazme sentir dichosa, una eterna confusión y buscar la cura en otra locura, gente que no es lo que parece, y lo que yo parezco te puede resultar diferente pero también soy gente, de aquí a allá, de acá para allá, como un sin vivir si el niño en toda la noche no dej de llorar. Y ¿dónde parar? Si no sé dónde paras tú. Y ¿Para qué hablar? Si de tus labios solo sale una media verdad y yo solo se disimular lo que guardo en realidad. Hay palabras que protegen, Lunas que nos son pálidas y sino mira a esa chica, días en los que siempre es de noche y noches mejores que los días, despedidas que entierran un destino. ¡Por Dios! Como odio las despedidas aunque me marche con un guiño del que quizá te arrepientas. Distancia que hace olvidar y dibujarás el mar, momentos que llegan de nuevo y otra vez vuelve a doler la despedida aunque esta vez me marche con un beso de tu boca y de la mía. Sentirser insignificante, buscar un modo de no ser malvada, hallar la manera de ser mala, procurar que no duermas con mi demonio, esconderlo debajo de la cama y siempre ese corazon oscuro que emana dulzura y nadie se explica la razón. Y sigue el calendario. Lunes, martes, miércoles.... vacíos.