sábado, 15 de abril de 2017

Soy persona


Soy autónoma, soy autosuficiente, soy creativa, soy mujer, soy madre, soy autónoma, soy autosuficiente, soy alegre cuando no estoy triste y triste cuando no estoy alegre, soy la luna de tus noches y el sol de tus amaneceres, soy autónoma, soy autosuficiente, soy tu mejor amiga, se guardar los secretos, soy poetisa marginal o de minorías de baja y alta escala, soy el perfil bello que ves tras mi ventana, mis labios son cereza, fresa, grana, soy autónoma, soy autosuficiente, soy luchadora innata, llevo la fuerza en sangre, ADN codificado para la dulzura y la bondad, soy la fiera que quisieras y no quisieras encontrar, niña de vestido azul mordisqueando una chocolatina, soy entusiasta, soy capaz, soy autónoma, soy autosuficiente, soy madre, soy mujer, busco mi libertad como el que intenta encontrar la estrella más brillante en el firmamento, soy autónoma, soy autosuficiente.

Vida


Tú me enseñaste a mirar
Como quien ve llover
Cuando no merece la pena
Tú me enseñaste
A que mis manos fueran
Cuencos de agua
Y no derramar
Ni una gota
A no hablar demasiado
Ni muy bajo
Ni muy alto
A decir no
Cuando es necesario
Y no arrepentirte
Al dar la espalda
A unos ojos
En supuesto llanto
Tú me enseñaste
A comprometerme
Si es correcto
El trato
Y a mentir
Si es cuento inventado
A tener siempre
La última palabra
A cerrar la boca
No a que me la cierren
Tú me enseñaste
A ser una fiera
Y a ser un encanto
Tú me enseñaste
A jugar con fuego
Y no quemarme
A crecerme 
Frente a las adversidades
A no echar
Más margaritas a los cerdos
Si soy hippie
Y de mis manos caen flores
En son de paz y amor
Tú me enseñaste
El color blanco
Al girar y girar la rueda
Y montarme en esta noria
De la que me cuesta
Tanto bajarme
Se agotó el presupuesto
Del ticket
¿Próxima parada?Quién sabe
Tú me enseñaste 
A de lo malo
Ver lo bueno
Y a sacar las ventajas
De una larga instancia
En el infierno
Tú me enseñaste
Yo misma me enseñe
VIDA

El secreto


Siempre que paseamos por el parque, por nuestro parque, ese que nos llena de frescor y un inconmensurable azul alma y corazón. Tu mano entre la mía, sin apenas hablar, conservando aún esa timidez y hormigueo en la tripa de cuando nos conocimos. Yo quince, tú diecisiete. Y me sigues preguntando por qué me río tanto cada vez que se nos cruza volando una mariposa blanca en nuestro camino, en nuestro viaje. Tú de mi mano, yo de la tuya. Solo puedo decirte que me causa mucha felicidad, no más porque es un secreto que no te contaré, que haré grabar en la lápida de mi tumba cuando falte, cuando te falte, Dios quiera que dentro de muchos, muchísimos años, por ahora y por siempre hasta el fin no puedo contártelo, no más. Entonces ese batir tan ligero de alas inmaculadas y tú perplejo porque me hacen remontarme al pasado cuando todas las tardes de verano, el reloj marcando las cinco, acudía a este mismo parque a leer bajo la sombra de un árbol. Me acompañaban el olor a eucalipto y el trinar de los pajarillos que, despistados daban saltitos cerca de mi, confundiendo mi cigarrillo con comida desmenuzable. Ambas cosas me encantaban: tanto fumar como adentrarme en esas historias que podías encontrar en los mares de libros llamados bibliotecas. Y ahí siempre estabas tú. Te sentabas bajo otro árbol muy próximo al mío, justo frente a mi, a leer tu libro solo que tú no fumabas. Me fijé, sobre todo, en esos ojillos tras el cristal de tus redondeadas gafas llenos de viveza y curiosidad, en ese atractivo gesto de colocártelas cuando se te resbalaban por tu afilada nariz mientras leías, en tu pelo alborotado como recién levantado ondeando en la brisa; olas de mar y en tus manos grandes y de finos dedos como de pianista.

Coincidíamos casi todas las tardes y durante algún tiempo fuiste un amor platónico para mi. Cada vez pensaba más en ti, cuál sería tu nombre, qué genero literario sería tu favorito, si saldrías con alguna chica, tantas cosas... te miraba sin que te dieras cuenta, embelesado en tu lectura y alguna vez vi que tú también me mirabas como con dos signos de interrogación en tus pupilas. Fue en una de esas que, justo, se me cruzo una mariposa blanca y rápidamente pedí un deseo como tantas veces había hecho antes sin que se cumplieran y, sin embargo, yo seguía repitiendo en homenaje ami abuela que no en vano siendo niña me recordaba de su importancia y la garantía, según ella, de que los deseos se cumplían.

Y ahora, aquí vamos los dos, paseando de la mano, por el parque en el que nos conocimos. Yo treinta, tú treinta y dos. No hablamos mucho y me sigues preguntando por qué me río tanto cada vez que se me cruza una mariposa blanca en el camino.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Amores cruzados

Yo no,
Ya lo ves,
Yo no,
Y lo siento
Y no sé por qué
En este mundo al revés
Yo sí,
Ya lo ves,
Yo sí
Y te quiero
En este mundo
Que debes ver.

Y en la marca
De tu sonrisa
Utilizo esa moneda
Que a cambio
Me hace no tener prisa
Ni acento de idiota
Solo un ramo de rosas
Para la que no llegué
A conocer
Como se merecía
Y un todo
Es mentira
Aún queda esencia
A cigarrillos
E incienso
Y labios gruesos
Como cerezas

DEDICADO

Para quien no debí a quien.

Con un poco de azúcar...

Y una pastilla
Con la que puedes
Contar hasta diez
Y una pastilla
Que con azúcar
Te hace volar
A ras del cielo
La pastilla
Con la que
Esa diablura
Se esconde
Entre descosidos
Y travesuras
Y no la ves
La pastilla
Con la que puedes
Contar hasta diez
La pastilla
Que no es más
Que la patada
Hacia la escoria
Que nadie quiere tener.
Vuelvo a mis raíces

Chistes chistosos

El colmo

¿Cuál es el colmo de un maltratador?
Decirle a su mujer maltratada por él:
- A mi lo que no me gusta es que te maltraten.

Curada de espanto

No hay pesadilla más idiota que la de que tú estés conmigo y a la vez con otra.

¿Qué puede ser peor?

Lo que diga puede ser utilizado en mi contra

 Peor que una madre
Que dice
Que su hija es un insulto
Peor que pagar
Con dos céntimos
A un vagabundo
Peor que creerse
La dueña y ama
Del mundo
Peor que decir
Un "te quiero"
A oídos
De un sordomudo
Peor que esperar una respuesta
En el fin del mundo
Peor que mirar hacia atrás
Y ver que el futuro
Es oscuro
Peor que ser bella
Y te quiten
Tu belleza
En un frasco oscuro
Que en veneno se pudre
Hacia un río sin rumbo
Peor que ese pájaro
Que cantó la canción
Mas bella del mundo
Y ahora en la calle
Su cartón
Le da el sueño profundo
Peor...
Peor...
¿Qué podría ser peor?
Pero hay un resquicio de luz
A través de mi ventana
Y sé
Que a pesar de todo
Sigue habiendo un mañana
Y sé que aunque
Me hallan robado
Un pedazo de mi alma
Aún sigo apostando
Por el Amor y la Esperanza.


Por ti,
Por ti,
Por ti,
Y siempre por ti.


Aún quedan las huellas
De una gata en celo
Que me llevan
Como miguitas de pan
Hasta tu cielo
Que no es más que una casa
No me pruebes
En ruinas de desconsuelo
Esperando a esa gatita
Que anda en celo
Y si me dices
Y si me pides
Que te tire un beso
Te diré que desde el escenario
Tiene un precio
Así que mejor calla
Y ya nos veremos luego
En la clandestinidad de un suburbio
A tres metros
Del cielo


Por ti,
Y por ti,
Por ti 
Y nada más que por ti.

Y decir en silencio 
Ni media palabra.

Por él, 
Por él,
Por él,
Y solo por él.