miércoles, 9 de noviembre de 2016

¿Qué puede ser peor?

Lo que diga puede ser utilizado en mi contra

 Peor que una madre
Que dice
Que su hija es un insulto
Peor que pagar
Con dos céntimos
A un vagabundo
Peor que creerse
La dueña y ama
Del mundo
Peor que decir
Un "te quiero"
A oídos
De un sordomudo
Peor que esperar una respuesta
En el fin del mundo
Peor que mirar hacia atrás
Y ver que el futuro
Es oscuro
Peor que ser bella
Y te quiten
Tu belleza
En un frasco oscuro
Que en veneno se pudre
Hacia un río sin rumbo
Peor que ese pájaro
Que cantó la canción
Mas bella del mundo
Y ahora en la calle
Su cartón
Le da el sueño profundo
Peor...
Peor...
¿Qué podría ser peor?
Pero hay un resquicio de luz
A través de mi ventana
Y sé
Que a pesar de todo
Sigue habiendo un mañana
Y sé que aunque
Me hallan robado
Un pedazo de mi alma
Aún sigo apostando
Por el Amor y la Esperanza.


Por ti,
Por ti,
Por ti,
Y siempre por ti.


Aún quedan las huellas
De una gata en celo
Que me llevan
Como miguitas de pan
Hasta tu cielo
Que no es más que una casa
No me pruebes
En ruinas de desconsuelo
Esperando a esa gatita
Que anda en celo
Y si me dices
Y si me pides
Que te tire un beso
Te diré que desde el escenario
Tiene un precio
Así que mejor calla
Y ya nos veremos luego
En la clandestinidad de un suburbio
A tres metros
Del cielo


Por ti,
Y por ti,
Por ti 
Y nada más que por ti.

Y decir en silencio 
Ni media palabra.

Por él, 
Por él,
Por él,
Y solo por él.

domingo, 25 de septiembre de 2016

¡¡¡ Os propongo un juego !!!

Adivina- adivinanza

Pregunta:

¿ Que de estas tres cosas es lo peor que te puede pasar en la vida?

1.- Andar de juicios o lo que es lo mismo: buscar abogado.

2.- Tener una enfermedad crónica y pasarse toda la vida de médicos (entre otras cosas, claro)

3.- No llegar a fin de mes o, lo que es aún peor, no llegar ni a mediados de mes.

¿Qué opináis?  ¿Alegando qué argumentos?

Espero que os animéis a dejar vuestros comentarios

¡¡¡Abrazos a todos!!!

Aforismos

Cuando no hay abundancia de dinero Dios está presente para proveernos y cuando lo hace Dios sigue presente para disfrutar de nuestro amor y valentía ante las adversidades.

En lo único que se diferencia una amistad de una relación sentimental es en el sexo.

Cuando los ángeles lloran



SONRÍE
Dijiste:

- Está cayendo una buena.

Me asomé al balcón y llovía a cántaros.

Le dije:

- Es por mi. Si puedes ayúdame

miércoles, 17 de agosto de 2016

A cualquier hora

Espero a que llames
En la intensidad
Del sentimiento
Que no quiere
Hablar contigo
Y aún así
Espero a que llames
Para no responder
Y...
si acaso intentas
Arrancar mis palabras
Que sea por otro motivo.

Por eso te digo
Ve lento
No intentes
Ir más rápido
De lo que te permiten
Tus pasos.

Ve lento

Cuando veo
La ausencia en tus ojos
Entonces te digo
Ve despacio
Acércate a mi
No tienes
Nada que temer
La lluvia
Lo está
Gritando a cántaros
En este momento
En el que
Te ofrezco mis labios

Luchar contra la ausencia

No hay peores momentos como aquellos en los que solo esperas la noche y cuando llega intentas apaciguar el sufrimiento recostando la cabeza en una almohada fría, de decepciones y desengaños. Fría, pero no congelada porque el corazón sigue latiendo en una sucesión de segundos acompasados que parecen no tener fin. Entonces intentas librar esa batalla que permanece desde hace ya muchos años en el interior... y bajas las persianas, y corres las cortinas por temor a que ese desconocido, ese que anda vigilando, él que sabe, siga atento exactamente, muy cerca, con el motivo que no sabes aún. Pero él sabe perfectamente a qué hora te levantas, a qué hora vas a la compra, por que atajos intentas llegar. Y mantienes la luz encendida, como un deseo ambibalente por la iganorancia, el desatino de no saber qué. Y es que desde niña la oscuridad te ha dado miedo, por eso y quién sabe qué das luz al desconocido que bajo tu ventana mira pidiendo a gritos lo que sabe que no es una confusión.

Y es que no hay nada peor que las diatribas, cuando el camino se bifurca y no sabes por donde torcer.

Aquella noche llovía, como siempre le viste ahí parado, con el cabello empapado y algunas gotas resbalándole por la cara. Te pareció jóven, unos diecisiete. Pero es que jamás te habías fijado en él hasta ahora. Solo conocías sus pasos, de suela blanda pero que de algún modo sentías, escuchabas tras de ti. Solo sabías que su olor era singular, parecido al de un adolescente que acaba de salir del gimnasio y su silueta tras la ventana, bien proporcionada, opaca  bajo los tímidos rayos de Sol.

Atormentada durante tanto tiempo. Haciendo miles de cosas para olvidar, para no pensar....

Entonces un día te volviste y le miraste y te pareció que era un escaparate donde la maniquí eras tú y no supiste y no te salían las palabras pero, de pronto, una felicidad inmensa inundo tu corazón. Le abrazaste.

- Hoy es Año Nuevo- Dijo él cuando, azorado pudo desprenderse suavemente de aquella mata de pelo desordenado.

Y ella contestó conmovida:

- Siempre se vuelve a casa en Año Nuevo.