jueves, 1 de octubre de 2015

Bruja

Y....

Lluvia de estrellas
¿Qué puedo decir?
¿Puedo soltar
Mi voz
De chica desbocada
A un cielo
Que parece
No escuchar?
Incapaz de comprender
Ni él
Ni yo
¿Incapaz?
Creo que no
Te escuché reir
Te vi llorar
Quisiste abrazarme
Pensé
Por un momento
Pensé
Que había otra oportunidad
Y no solo para mi
¿Puedo rozar las estrellas
Con mis dedos dañados
Y fuertes
Para que me aporten
La poca luz que me arrebataron?
¿Puedo...
Puedo decirte
Puedo...
Puedo contarte...?
Mientras un gato y una gata
Hacen el amor
Aquí
Tan cerca de nosotros
Callando sus gemidos
Por un monstruo
Que se supone
Recoge el mal
Y
Que mientras
Echa sus deshechos
A un camión temprano
Ellos llegan a un orgasmo de amor
Acaba de finalizar
La canción
Pero sigue
¿Puedo...
Puedo decirte
Que lo mismo siento yo?
Y no
No lo creas
Niño soberbio
Niño que quieres
Y anhelas
Comerte un mundo
Que solo te provocará
Una buena indigestión
La boca
Se va haciendo
Cada vez más grande
Con los años
Y puede más
¿Fuí tonta?
¿Acaso es que soy tonta?
No
Solo disimulé
Como esa falda al vuelo
Envuelta de laca
Que nunca echa a volar
Pero pájaros
Somos tú y yo
No me importa
Si acabas
De salir del nido
Y no me importa
Y sabes
Creo que sabes
Que aquí sigo
Y aquí seguiré
Iluminando
Con el farol de mis ojos
Tus noches más oscuras
Como algo
Ilumina las mías
Y así
Respirar
Respirar
Y decir
Nunca jamás
Y por siempre sea
Sin nadie que se entrometa
Sin nigún entrometido
Más allá
De tus entrañas
Y no hay que poner
Ninguna mano helada
A invitados
Que son bienvenidos
A quien ha de volver
Y tal vez
O por supuesto
Me equivoqué
Y creo
Que ya sabes
Creo que sabes
Que siempre estaré ahí
Un círculo
Que no se puede cerrar
Un laberinto
Del que saldremos
Tú y yo
Solo toca mi mano
Con la tuya
Niño
Muy niño aún
¿Puedes comprender
Todo esto?
Y no seas soberbio.

jueves, 24 de septiembre de 2015

La madeja de hilo que deshizo el gato

CAPÍTULO 1


En la casita que está frente a tu casa vivo yo. Sé que la mía es una casa pequeña, que no pertenece a ningún edificio (el tuyo sé que tiene tres plantas). Si te has fijado, si alguna vez me has visto caminar sola por el paseo de los cedros, inmutable por ir soñando despierta y si en, algún momento has sentido la necesidad de perseguirme para saber algo más de mi, te habrás dado cuenta de que suelo volver a mi casa y solo me entretengo en comprar algún pequeño capricho, muy pequeño en la tienda de variedades de Conchita. Sí, esa mujer ancha y mayor que sé que desea afluencia pero también sentarse en su silla cuando nadie entra en su tienda para así descansar su edad.

Mi padre construyó el tejado rojo de mi casa, con mucho afán, perseverancia y sufrimiento. Arregló con ladrillos la parte de casa que no estaba construida y hasta plantó semillas de melocotoneros, naranjos y almendros. A parte de petunias, rosas y jazmines. Y no solo para abastecernos de los frutos sino para que tuviéramos unas buenas vistas a través de los ventanucos y mis hermanos pequeños pudieran corretear por allí maravillados por el paisaje y el aroma de las flores.

Mi padre trabajaba todo el día en la mina y solía tener problemas de conjutivitis, a veces, muy agudas que finalmente le dejaron ciego. Mi madre, todas las mañanas, iba a la puerta de la iglesia a pedir la poca comida que le daban para cinco personas, las cinco de las que se componía la familia. En Navidad se estiraban un poco más y nos daban turrones y licor. Los más pequeños iban al colegio y llegaban deseosos de la sopa de pan y un par de ciruelas de postre. Mi madre solo tomaba te y había incluso días que no comía nada. Quizá por eso era tan delgada aunque,  pesar de su mala alimentación, siempre fue muy bella.

Pintaron las paredes de blanco y empezamos a tener gallinas en un corral de la parte de atrás de mi casa. Yo lo limpiaba y recogía los huevos, ayudaba a mi madre en la cocina y salía a pasear.

El cielo en Irlanda era opaco y cerrado hasta por la noche. Sobretodo en Invierno donde nuestra única calefacción eran unas mantas por encima de las piernas. No sé si te habrás fijado en mi pero si lo has hecho, quizá ya sepas todas estas cosas.

Ya tenía quince años por lo que mis padres decidieron ponerme a trabajar. Lo más fácil era en una fábrica, seguramente textil. Todo estaba lleno de fábricas... pero yo odiaba el olor que emanaban las chimeneas, sentía que iba a ser demasiado monótono y aburrido... no estaba segura de si podría hacerlo. Al fin y al cabo, no tenía ni idea de coser ni a máquina ni a mano pero sí sabía cocinar y limpiar por eso, por seguridad ante una inseguridad menor les planteé la posibilidad de entrar a una casa a servir a lo que ellos, gracias a Dios, accedieron respetando mi preferiencia.

Micros humorísticos


En el parque

- Mamá, la pelota tiene vida.
- No puede tener vida, hijo. Es un objeto inanimado.
- Pues será que se ha animado.


Despertares con estres

Aquella mañana el despertador se adelantó veinte minutos. Intenté darme prisa para que el niño no llegara tarde al colegio. Ducha, vestirle, desayuno... ya histérica busqué una ropa adecuada que ponerme pero no supe cual, así que chillé: ¡Pero que coño me pongo hoy! A lo que mi hijo de tres años entró en mi dormitorio y me preguntó: Ah, mamá ¿Es que también tienes muchos coños?

Humanos

- Mamá cuando hablo, a veces, me equivoco.
- Bueno, hijo. Es que el que tiene boca se equivoca.
- Ya, pero es que también meto la pata.
- No te preocupes, errar es humano.
- Sí, pero también repito los mismos errores.
- No le des más vueltas. El ser humano tropieza más de dos veces con la misma piedra.
- Ah, jolín, mamá. Pues mira que yo pensaba que era extraterrestre.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Siglos de bondad


La aventura de mi vida ha sido toda mi vida. Y lo seguirá siendo por los siglos de los siglos y amén. Aunque no soy cristiana pero sí creyente y cuando renazca de nuevo seguirá siendo una aventura. La de aquella que peca de ignorante bajo un Sol de purpurina que hace lucir aún más su falda floreada y enfoca un entrelazar de manos, las que, en ese momento la acompañan en su viaje restando el peligro evidente de quien sufre de bondad. También he estado sola, bajo techos de paso, con humedades y grietas amenazantes ante lo que estaba por venir. Acariciando ya mi prominente vientre busqué un techo de vigas en la buhardilla de juguete. Luego viví entre música de aquel que me llevó a su lugar secreto donde un techo con telarañas me avisó que podía ser atrapada y corrí para llegar a otro lleno de luces al que lancé la mía.

He vivido bajo muchos techos pero cuando viví sin él comprendí cual era mi verdadera aventura y aunque sé cual es aún está por llegar. Las estrellas me lo indicaron como brújula en el bosque mientras te envuelve la más oscura noche.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

La madre que hubiera querido (necesito divertirme)

Llegué tarde a casa
Como tantas otras veces
Después de tomar
Una cerveza tras otra
Dormí por el día
Y salí por la noche
Sola
Con algún acompañante
Desconocido
Bailé bajo
La luz de la Luna
Y llegué tarde a casa
Agotada y feliz
Mi madre
Permanecía despierta
Me dijo:
- ¡Pero, chica!
¿Cuándo piensas sentar la cabeza?
Y yo le dije:
- Mamá, tu y yo
Somos unas desgraciadas
Después de tantos días grises
Y aún
Viviendo en la oscuridad
Lo que tenemos que hacer
Es divertirnos
Quizá pueda parecer peligroso
Pero
Ante tanto sufrimiento
Quizá las peligrosas
Seamos nosotras
Porque después de jornadas
Continuas sin parar
Durante años y más años
Y después de sentir alejarse
Aquello a lo que más quieres
Una mueca extraña
Una burla
Cuando le ofreciste
Lo mejor de tu vida
Tan solo el amor que nos teníamos
Tan solo
Y ya es muchísimo
Después de todo eso
Yo solo quiero divertirme
Fui a un médico de pago
Y me dijo
Que no existían
Medicinas para mi dolor
que solo tenía que hacer
Lo que quisiera
Reír, divertirme
Y llorar un mar
Para ahogar la tristeza
 Por eso te digo, madre
Que no te preocupes más
Si llego de madrugada
Si me largo un día
O dos
Con un chico de mala reputación
Por eso te digo, madre
Que tanto tú como yo
Debemos divertirnos
El camino correcto
Nadie lo marca
Ni tú, ni nadie
Y aún así
Sé que no me entenderás
Tuve dos amigos
Bailé y reí
Pero se esfumaron
Como una estrella fugaz
Y pedí mi deseo
Estuve con un hombre gris
Al que solía hacer reír
Para mi
Aquello
Ya era bastante
Pero le perdí
Y sufrí
Y pedí mi deseo
Dios
Si es que
En algún lugar está
Creo que dijo
Espera
Lo mejor está por venir
Espera y no desesperes
Pues la espera
Puede ser larga
Y sigo esperando
Vinieron cosas buenas
Que se marcharon con su maleta
Y sigo esperando lo mejor
O al menos
Un consuelo sincero
Después de la tormenta
Suele salir el Sol
Pero después de un diluvio
Creo que me veo de lleno
Metida en la diversión
Le dije a mi padre
- No puedo cuidarte.
Nadie ha cuidado de mi jamás
Le dije a mi chico:
- ¿Quién te va a querer?
Cunado quien más le quería era yo
Tanto él como mi padre
Persiguen mis pasos
Uno lejos
Muy lejos
Y el otro
Aquí al lado
Los llevo
Y digo
Y sigo diciendo
Oye,
Ya sufrí bastante
Ahora,
Solo quiero divertirme.

sábado, 29 de agosto de 2015

Micros

Flores y mala hierba

Por donde piso crece mala hierba pero cuando piso mala hierba, en su lugar, crecen preciosas flores /????



Difilcutades (¿solo?)


Me cuesta, me cuesta y me cuesta. Y ¿Cómo subo yo esta cuesta con tacones y mini-falda corriendo tanto el aire?

Dibujos que quiero compartir con vosotros

Chica rara

Siempre ella

Lluvia