sábado, 29 de agosto de 2015

Micros

Flores y mala hierba

Por donde piso crece mala hierba pero cuando piso mala hierba, en su lugar, crecen preciosas flores /????



Difilcutades (¿solo?)


Me cuesta, me cuesta y me cuesta. Y ¿Cómo subo yo esta cuesta con tacones y mini-falda corriendo tanto el aire?

Dibujos que quiero compartir con vosotros

Chica rara

Siempre ella

Lluvia

miércoles, 12 de agosto de 2015

lunes, 20 de julio de 2015

Una verdad que no es más que cuento

Los hombres solo quieren vivir como señores, los jóvenes como señoritos pero las niñas ya no quieren ser princesas en busca de su príncipe azul ni mucho menos las mujeres quieren ser sirvientas.

Aprendí a no echar margaritas a los cerdos.





No arranques pétalos de rosa para regalarlos, ellos no lo verán y ellas con su tallo sabrán.

Como escribir relatos para principiantes.


Hola a todos, aquí os dejo un texto o, más bien, un ensayo donde doy pequeñas nociones de cómo escribir un buen relato. Normalmente todo artista lo es pero, de momento, hay que pulirse, es decir, utilizar técnicas que según dicen dan más calidad a nuestros relatos. Deseo, de verdad, que os sirva y sea entretenida y productiva su lectura. Un abrazo a todos.
 
 
CÓMO ESCRIBIR UN RELATO (PARA PERSONAS PRINCIPIANTES)

Empezando
 

Este ensayo está dedicado a todos aquellos que tengan el deseo de escribir.

El hombre, por naturaleza o por aprendizaje en un mundo que le frustra tiende a deprimirse o a caer en picado en muchas ocasiones y suele optar por destruir ya sea a personas, animales, su hábitat natural y, a su vez,  a el de ellos mismos. Por eso si tú, has tomado la valiente decisión de crear escribiendo, quiero que sepas que estoy de tu parte y te enseñaré desde lo más fácil hasta cosas más complejas.

 

A veces, a muchos, o quizá tú a ti mismo te has preguntado ¿Por qué quiero escribir? O mejor aún ¿Por qué siento el deseo de escribir? Tantos motivos hay: existen personas que lo llevan en la sangre, como una milagrosa “enfermedad”, quizá la vacuna que jamás se ha descubierto: la vacuna para curar el mal de amores. Otros de tanto leer sienten la necesidad también ellos de expresarse mejor, peor o igual que los autores que les acompañan. Puede ser vocación o un exceso de imaginación bien encauzada, mejor que irse por otros derroteros, atrapan esa angustia o pena o rabia en forma de palabras, frases e historias

 

Aquí nos centraremos en el relato. Y tú te preguntarás ¿Cómo hacerlo? Pues cada maestrillo tiene su librillo pero de manera más práctica empezaré por enseñarte lo más básico.

 

Todo relato tiene un comienzo, un nudo, un desenlace y un final. Esto es :

 

-          Comienzo: aquí se presentan los personajes principales del relato. El más importante desde luego es el protagonista. Puede haber personajes secundarios (su novia, su madre, hija, amiga…) pero cuantos menos mejor. Se hará una breve descripción de los personajes que puede ser física, psíquica o situacional. En este sentido puedes ser explícito o implícito. Es decir, que si eres explícito lo describirás tal cual.

Ejemplo: “ Pedro era enjuto, con los ojos redondos y brillantes como dos soles y unos labios tan carnosos y rojos que cualquier mujer se los desayunaría confundiéndolos con cerezas” (como apreciarás aquí se han utilizado símiles y metáforas, muy valiosos a la hora de crear un relato). Pero también puedes ser explícito. No utilizar descripciones sino presentar al personaje o personajes por lo que hacen o por sus gestos entre otras cosas.

 

Ejemplo: “María tenía que decidir si aquel candidato daba la talla como para un puesto de administrador de Banco. Se acarició la barbilla con el dedo índice y pulgar de la mano derecha mirándole. Finalmente, levantó las cejas y le dio el contrato que tan celosamente guardado tenía en el cajón de la mesa de su despacho para que lo firmara.”

 

A parte en algunos relatos existe un antagonista, es decir, un personaje opuesto al protagonista en la forma de ser o incluso físicamente. El texto puede resultar mucho más atrayente si incluyes un antagonista (mejor del mismo sexo)

 

Vayamos, ahora, con el desarrollo del relato: supone como se desarrollan los hechos dentro del mismo. El principio lleva a un nudo (conflicto). El conflicto es muy importante pues nos aporta la acción y el enganche al lector. En todo relato tiene que haber acción, que siempre va a continuación del comienzo o presentación de personajes. En la novela ocurre igual, solo que en esta el escritor puede entretenerse más en detalles o imágenes. El relato, por así decirlo, es ahorrativo. Mucho más un micro-cuento. En estos no debe sobrar ni una sola palabra para que tenga calidad. En los relatos no debe haber “paja” ni nada que nos despiste, todo ha de ser coherente, como una madeja con la que tejemos un suéter. Por muy bonito o poético que algo nos haya quedado sino concuerda con el relato, aunque nos duela habrá que eliminarlo. Esto viene bien para además añadir que es muy importante leer el relato una y otra vez para descubrir fallos o imperfecciones que pueden restar calidad al texto.

 

El desenlace es la solución del conflicto y el final, simplemente, como terminan los hechos del relato.

 

Por otro lado, también está lo que es llamado clímax. El clímax se debe incluir antes del desenlace y es el momento álgido del relato en el que no se sabe qué va a pasar por lo que debe generar tensión y expectación en el lector. Una vez esto conseguido el desenlace resolverá la historia que terminará con el final. Los finales pueden ser abiertos o cerrados:

 

-          Abiertos: son desconcertantes pues dan lugar a varia conclusiones e interpretaciones según el lector y no terminan de dejar claro lo que ha ocurrido. Suelen ser muy atrayentes y dejar hasta huella en la mente de quien lo lee.

 

-          Cerrados: Claramente se sabe qué ha pasado.

 

De todos modos un buen final debe ser lógico pero inesperado.

 

Tipos de narrador.

 

Los más importantes y fáciles de manejar para la gente que empieza son:

-          Narrador omnisciente: Dios es omnipresente, omnisciente y omnipotente. Es decir, que todo lo sabe, todo lo puede y todo lo ve porque está en todas partes. Pues igual es este tipo de narrador. Sabe todo a cerca de sus personajes por lo que puede describirlos o narrar sus acciones (está en todas partes) sin que en ningún momento se cree ninguna incoherencia en el texto. El sentido omnipotente quiere decir que maneja a sus personajes a su antojo (un poco como el famoso director Alfred Hitchcock, solo que este manejaba a sus actores como a muñecos o protagonistas de un videojuego)

-          Narrador en primera persona: el protagonista narra su historia según su punto de vista: lo que siente, lo que vive, lo que ve. Es un punto de vista, entonces, subjetivo, todo lo contrario que el narrador omnisciente cuyo punto de vista es objetivo.

 

En el tema del estilo, tono y ritmo decir que deben permanecer idénticos durante todo el relato.

 

En el estilo puede haber influencias de otros autores pero nunca se puede pasar de un estilo a otro. Por ejemplo: de poético a siniestro aunque quiera conseguirse algún contraste o imagen* no es lo más acertado.

 

El tono debe permanecer siempre, también fiel en el relato. Puede ser sobrio, humorístico, serio, simpático…. Porque si no fuera así podríamos compararlo con una guitarra con dos cuerdas desafinadas o una cantante cuya forma de cantar no se adecúa al sonido en la totalidad de la canción. Hablando del ritmo, lo importante es que no decaiga. El ritmo llena el texto de gracia y de ganas, motivación y arranque para seguir leyéndolo hasta el final. Es como la gasolina que enciende el motor y el coche no para hasta llegar a su destino. Esto, el verdadero artista, lo hace de manera intuitiva aunque también existen piedras en bruto que después de limarlas con la técnica se convierten en piedras preciosas.

 

Por último diré que no hay que forzar maneras (rituales absurdos como encender velas, poner inciensos o comprarse agendas preciosas). Si te sirve esto, no tengo nada en contra, pero la verdadera inspiración puede surgir en cualquier lugar (mientras cocinas, en el metro, en un bar tomándote un café junto a una amiga, hablando por teléfono en el trabajo) Por eso creo que no hacen falta parafernalias. A veces hasta es bienvenido un pedazo de papel higiénico. Cada uno descubrirá de qué manera le surge esa inspiración. De sus enamorados, cuestión del día a día, las cosas bellas, experiencias personales, sueños, los propios libros, fantasías…

 

Último consejo: llevar siempre agendas y bolis en el bolso (mejor que el papel higiénico), en el bolso o en los bolsillos. Uno nunca sabe cuando pueden acudir las musas y de una frase se puede escribir un relato extraordinario)

 

 

·         Imagen tanto puede ser hacer una descripción muy visualizable. Ejemplo: “tras lastimarse el dedo el niño derramó sangre en la nieve de aquella fría navidad” u como adelanto a lo que va a pasar (la relación de dos personas va mal porque él quiere dañar a ella aunque lo disimula bien). Un día en que ella se queda sola en la casa de él se queda inmersa mirando uno de sus cuadros. Se trata de “El beso” de Gustav Klimt)

 

Estaba agotada pero ahora estoy agotadita
 

domingo, 19 de julio de 2015

Claramente... no sé tu nombre.

Ultimamente mi vida es aburrida como esas lecciones de clase en las que me dedico a dibujar corazones, de todos los colores, en mi cuaderno. Además, tienen dos flechas y a cada lado, tu nombre y el mío. El tuyo inspirado, desayunado entre ensoñaciones o para ser sincera inventado. También aparece el mío, aunque me hubiera gustado otro, y yo no sé si ambos irán a algún lado. Me echas una mirada furtiva desde tu mesa y tu compañero sonríe al notarme inquieta. Se acerca el profesor, sé que va a preguntarme por las frases "¿Compuestas, adjetivos, artículos, preposiciones, sujeto o predicado?" y me dan ganas de decirle "perdone, en mis frases solo existen dos palabras para mi, mini-frases, no sé... como mini es mi falda y también yo. Son sustantivos propios, uno a cada lado de mis corazones" Y me imagino que me hace mil honores arrodillándose como ante Nefertiti o Cleopatra aunque no me baño con leche ni he vivido en pirámides de extraterestres. Luego sigo las suelas de goma de tus zapatos que parecen sobrevolar sobre el asfalto. Y casi me pilla un coche al gritar tu nombre. Pero no te has dado ni media vuelta. Es que el semáforo estaba en rojo, como rojos serán los números sobre mis exámenes y miles de correciones por fallos que son tu nombre en mi corazón y en mis ojos, cuando pestañeo, pestañas-rejas de pupilas azules enamoradas. Y no me dices nada. Me aprendo el tema: sujeto, predicado, artículo indefinido como lo serán en el futuro mis contratos de empleo precario y barato porque fallo en Lengua pero solo en la de los libros del instituto pues en la de tu boca podría ser un mundo, un estallido silenciado, bocados de ternura a tu lado y a mi lado, dulce amargo con amargura dulce.

Anoche pensé: - ¿Seré idiota? Si ni siquiera sé su nombre. Me levanto sudando. Llevo mucho tiempo esperando. En la calle están cantando. Me asomo un poco y veo su pelo largo oscuro como un mal momento y sus pequeños ojos chispeantes como decisión admitida en la canción que ahora adorna mi noche en sueños despiertos que casi me cortan el aliento. Y entonces, creo, y entonces pienso: - Llevo mucho tiempo esperando así que, como a nadie le amarga un dulce te daré mi dulzura para amargarte.

lunes, 13 de julio de 2015

A P.

Existen molinos de viento. Molinos de viento por todas partes y no solo en Castilla. Y no solo en esa Castilla.

Mi amigo Pablo leyó "El Quijote" en la cárcel y fue allí donde perdió el norte. Entonces decidió tatuarse en el brazo un escrito japonés, que, según él, quería decir: Norte, Sur, Este y Oeste y yo pensé... pues no te vayas al Norte porque lo has perdido, ni al Este porque tampoco con este, ni al Oeste que es por donde se pone el Sol y entonces solo habrá oscuridad en tu corazón. Mejor al Sur donde se viste gracia y amor verdadero y las aspas, como las de un ventilador no coratarán tus dedos si es que no te cortas en luchar contra molinos de viento. Pero no quiero ser Sancho Panza y vivir una psicosis compartida, ni tampoco a la deriva. Castilla está hechizada por un demonio, como los que están ahí arriba y quizá todos andemos medio locos o con esa venda que nos hace caminar como sonámbulos para no saber esa verdad que duele, que duele como un caso perdido pero que no es el mío ni el de mi amigo. Quizá todos andemos medio locos como nuestro cotizado Don Quijote pues en la sombra o a la luz luchamos contra esos monstruos que, en la noche, atacan y asustan hasta a los más niños. Sin escrúpulos, sin dignidad y digno eres tú, amigo, Pablo. Al menos de mi amistad porque yo también leí "El Quijote" y perdí el norte, a medias, solo, tal vez y no fue en la cárcel aunque encadenada me he visto bastantes veces. Yo perdí el norte sentada en mi sillita de mimbre, de muy niña, con gritos y peleas de fondo. Sí, solo tenía cuatro años.

Y tanta dulzura dedicada a un pobre diablo, ángle caído ensalzado. Monumento en Madrid, Turín y Roma puede dar lugar a un tiempo seco, sed de sal, de desparpajo, diversión y excesos pero no es eso. El Universo se revolverá pero no, no habrá otro Big-Bang ni tampoco el Diluvio Universal pues Dios parece haberse quedado muy atrás. Solo las aspas de esos monstruos-molinos no podrán parar de dar vueltas y perderán la cuenta y ya no sabrán ni sumar y entonces lloverán lágrimas y alegrías de ángeles buenos, caídos también pero en lo cierto y nos alimentarán de su sabiduría calmando nuestra sed. Renacer ante una, dos, tres, mil el mundo entero a nuestros pies. El mundo entero de los que ellos son testigos, de los que todos somos testigos y mientras una anciana aprieta un rosario arrodillada frente a Jesucristo yo blasfemo contra él en plena iglesia. Mareo los molinos, nosotros mareamos los molinos al igual que ellos intentan, convencen tergiversando y nunca llegan a nigún lado. Y desaparecerán los tribunales, los malos bares, los centros de in-salud mental porque para menta ya tengo mis caramelos. Quemaremos hasta los camiones de bomberos porque no apagan ningún fuego y, ni mucho menos, el que es cuestión de pasión.

Y, al final de este cuento, que cuenta mucho pero no es cuento. Tú y yo, y tantos, tantos otros que luchamos contra molinos de viento por leer novelas de caballerías u otras tonterías, obsesiones compulsivas sin remedio, cura ni culpa y, en el fondo, puede ser un sí o un no, un no te preocupes, nos volveremos a ver si está de Dios, de la vida, del amor o des-amor. Deshoja la margarita maldito, deshojo la margarita, maldito. Da un sí por respuesta, quizá trucada, como la propia vida, los dados no los lanzabas tú. La vida puede acercarnos o alejarnos en la lucha, esta vez juntos, contra esas manos cuyos dedos son afilados, cuchillos desesperados en pesadilla eterna que quieren contagiarnos.